26.10.06

 

Por qué se baila el Vals en las fiestas de 15

Vos sabés que yo bailo mal el vals.
De hecho, bailo mal prácticamente todas las danzas. Me sale, sí, el pasito de Michael Jackson, caminando para atrás, pero sólo en ciertos y determinados pisos, que permiten el movimiento con libertad. Para todo lo demás soy una versión lampiña de un gorila.
A la primera fiesta que me invitaron caí de jogging de gimnasia. Era un Adidas rojo con sus tres rayas blancas. Sentí mucha vergüenza y me fui. A la siguiente asistí preparado para matar o morir. Invité a una chica y nos pusimos en la fila (antes se bailaba así, de un lado formaban los varones, al frente las mujeres), y me sacudí como un poseso al ritmo de La Isla Bonita.
Di ocote.
En un momento y sin decir agua va, cambiaron y pusieron un lento meloso, pastoso, pegajoso, ruin. Observé a mis costados y noté que los demás varones se abalanzaban sobre sus compañeras, para aprovechar el influjo. Yo, como buen cagón, me quedé ahí parado y seguí contoneándome como si nada. La mina dio media vuelta y se mandó a mudar.
Para entender qué pasaba, hablé con una amiga. Estaba francamente preocupado.
—No entiendo —le dije.
—Es más fácil de lo que vos creés —me explicó —. El baile en sí no es otra cosa que una excusa. Es un ensayo sexual sin coito, ¿entendés?
Le dije que sí, pero no, no entendí nada.
—Cuando una pareja baila —continuó —, hay como una franela histérica; que te toco, que no te toco, que te sobo, que no te sobo. Los dos en el acto saben que bailan para ver si son compatibles para coger.
La miré como esperando el remate de un chiste, pero lo dijo en serio.
—A mí no me calienta bailar —repliqué.
—Es que sos un helado. O sos puto —aventuró —. No puede ser que no te caliente bailar. Desde que el hombre es hombre intenta acercarse a la mujer de alguna manera. La más socialmente aceptada es bailar. Por eso las fiestas de quince, por ejemplo.
—¿Qué tienen las fiestas de quince? —pregunté.
—Son una forma de iniciación sexual —dijo muy segura mientras encendía un cigarrillo—. Se organizan con el único fin de presentar el cuerpo de la niña que ya es mujer en sociedad, para que los demás sepan que es fértil, que está en edad de merecer…
—¿De casarse?
—No. De coger. De merecer un amante.
Empecé a pensar en las fiestas de quince a las que había ido, en cuántas veces había escapado a la hora del vals. Me vino como una tristeza pesada que me ensombreció.
—¿Vos bailaste el vals alguna vez? —indagó.
—No —confirmé.
—Claro… —dijo ella. Y ese “claro” quedó flotando entre nosotros como por diez minutos.
Huí esa tarde.
Huí con el fracaso enquistado en la garganta, con el llanto trepándome por las muelas, con los labios temblorosos.
Corrí.
Crucé puentes, avenidas, semáforos en verde.
Sorteé automóviles desbocados, viejas con andadores, niños en patineta.
Perdí una zapatilla y continué corriendo hacia el sol.
Era una tarde hermosa de diciembre de mil novecientos noventa y cuatro , en el horizonte las nubes se daban por vencidas y se rendían fundiéndose en un calor marrón.
Hoy soy un exitoso empresario del rubro textil.
Tengo plata. Mucha plata.
Y a las fiestas que no quiero, se van a la mierda.
No voy.


Petit Bió:

José Playo, en sí mismo, tiene 31 años y habla en tercera persona cuando escribe su pequeña biografía. Dice, por ejemplo, que hace mucho que no hace su revista, Peinate que viene gente. Dice también que los currículums le tienen los huevos lacios.
Y, de ahí en más, es como que no dice nada.
Ah, dice gracias, claro.
Y deja abrazos.

Comments:
Mierda: los perdedores que no sabemos bailar quedamos privados de la comunicación corporal. ¿Hablar en una fiesta? ¿Cómo? A los gritos!!! Y sólo decir boludeces. Para seducir nos tenemos que valer de la palabra en otros ámbitos que son un embole, y encima aquellos que se dejan seducir con la palabra son una manga de histéricos.
 
Veo insinuado un leve movimiento de "val(a)s" de tu parte?
 
playo sos un pelotudo de tamaño considerable, no me extrañaría que los días de lluvia y encierro sentado en tu cómodo sillón te chupes tu propia pija.
 
Lo intenté, pero no llego. Cuando quieras pasá por casa y vemos si a vos te cuesta menos esfuerzo.
 
Estimado usuario anónimo:
Seguramente esto sonará a espíritu adolescente, pero insultar por insultar es realmente cagón y clara muestra de que no te da la cabeza para otra cosa. Si vas a hacelo, por lo menos hacete cargo de esas dos caniquitas que te cuelgan y firma con nombre y apellido, sino me voy a ver obligado a eliminar tus comentarios del blog.
Desde ya, muchas gracias.
Fede Quinteros
fedequinteros@gmail.com
http://sincontexto.blogspot.com
 
Estimado usuario anónimo:
Seguramente esto sonará a espíritu adolescente, pero insultar por insultar es realmente cagón y clara muestra de que no te da la cabeza para otra cosa. Si vas a hacelo, por lo menos hacete cargo de esas dos caniquitas que te cuelgan y firma con nombre y apellido, sino me voy a ver obligado a eliminar tus comentarios del blog.
Desde ya, muchas gracias.
Fede Quinteros
fedequinteros@gmail.com
http://sincontexto.blogspot.com
 
Pero puedo ser brillante, un ser adorado de la sociedad cordobesa. NO seas cagón vos y deja que la gente hable, pedazo de puto, la gente insulta para vivir, la gente insulta cuando habla. Y Playo es un muñeco que tiene plata para pagarse las tapas en cultura de La Voz, a ver Playo, conta cual es tu verdadero apellido, a ver... quien es tu papito pedazo de culiado.
 
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
 
Gracias por el cumplido, nunca nos vamos a cruzar, vamos por caminos opuestos, mi motus es el resentimiento claro, y fijate que debes tener muchos hermanitos por ahí entonces: ¿te escribriré estó, te insultaré, de descahbaré, porque en realidad soy tu hermano no reconcido, hijo de la sirvienta que te crió?
 
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